Consecuencias de la nulidad del IRPH

¿Qué ocurrirá si el tribunal europeo declara nula la cláusula del IRPH?

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Cientos de miles de personas están a la espera de que los jueces europeos se pronuncien acerca de la legalidad del IRPH, desde que un juzgado español elevara una consulta a la Corte de Luxemburgo. Hablamos del Índice de Referencia de los Préstamos Hipotecarios, usado en muchas hipotecas en lugar de la otra alternativa más conocida, el Euríbor.

Ahora, este tribunal ha de hacer público su criterio definitivo, en relación con las siguientes cuestiones:

  • La validez del IRPH, según la media de los intereses de los créditos concedidos en los últimos años.
  • El nivel de transparencia e información ofrecido por las entidades a los clientes en relación con el índice.
  • La necesidad de ligar al Euríbor o dejar sin intereses a los préstamos cuya cláusula relativa al IRPH se haya anulado.

Como puede imaginar, lo que el tribunal europeo establezca en relación con estos tres puntos será determinante para muchas familias inmersas ahora mismo en créditos hipotecarios.

Somos un Bufete de Abogados expertos en hipotecas en Madrid, con amplia dedicación a la reclamación de cláusulas abusivas.

Las consecuencias: una posible nulidad del IRPH

Si finalmente el tribunal se muestra a favor de los consumidores a la hora de dictar sentencia, esta será de obligado cumplimiento para todos los jueces españoles. Es decir, los tribunales de nuestro país deberán alinear sus veredictos conforme al de Europa. Y, si esto sucede, lo más seguro es que todos los casos que estén judicializados terminen siendo revisados uno a uno bajo este nuevo criterio.

En cuanto a la posibilidad de que se decrete nula esta cláusula, podemos tomar como referencia lo que ocurrió con la archiconocida cláusula suelo. Cuando se procedió a declarar su nulidad, para los bancos las pérdidas fueron considerables y generalizadas.

Si esto mismo ocurriese ahora, a raíz de la sentencia del TSJE, se estima que la cifra podría ascender hasta los 44.000 millones de euros. CaixaBank, Banco Santander, BBVA, Bankia, Sabadell y Kutxabank serían las entidades más afectadas. Sobre todo, por el carácter retroactivo que se espera de la sentencia.

Uno de los motivos por los que se podría decretar esta nulidad sería la falta de transparencia por parte de las entidades a la hora de formalizar los contratos hipotecarios.

Es lo que sucedió, de hecho, con la cláusula suelo y algo parecido con las hipotecas multidivisa. Se comprobó que no se cumplía en ninguno de los supuestos el nivel de transparencia mínimo exigido por ley.

Hay esperanzas: las conclusiones previas del Abogado General del TJUE

En las últimas semanas ha saltado a todas las páginas de los periódicos una novedad muy importante acerca del IRPH: la pronunciación al respecto del Abogado General del TSJE. Para alegría de los consumidores, esta especie de fiscal general europeo ha asegurado que este tipo de cláusula puede ser perfectamente sometida a control por parte de las autoridades europeas. Por lo tanto, todo parece indicar que el análisis tiene recorrido.

En palabras textuales, el Abogado General definió al IRPH como una “fórmula matemática compleja y poco transparente”. Y, por lo tanto, ha de comprobarse que los bancos hayan ofrecido a los clientes información clara y suficiente. Es decir, que se haya explicado tanto el método de cálculo, como su evolución y sus consecuencias económicas para el consumidor.

¿Qué implicaciones tiene este pronunciamiento?

La buena noticia es que las conclusiones del Abogado General del TSJE suelen ser tenidas en cuenta por parte de los jueces europeos. Aunque esto no siempre ocurre. Habrá que esperar a 2020 para saber cuál es el contenido de la sentencia definitiva. Y para saber si, de media, los consumidores con hipotecas ligadas a este índice (un millón de españoles, según algunas estimaciones) recuperarán hasta 25.000 euros pagados de más en sus créditos.

Entrada original: https://www.allendeabogados.com/blog/consecuencias-nulidad-irph/

La incapacitación judicial de personas mayores

Nuestro Bufete es especialista en procedimientos de incapacitaciones judiciales, tutelas y curatelas.

Cómo se solicita y en qué casos es conveniente hacerlo

El aumento de la esperanza de vida hace posible que en España las personas mayores cada vez vivan más. Concretamente, la media se sitúa en los 83 años. En consecuencia, aumentan también el número de casos en los que es necesaria la intervención judicial para poner en marcha el procedimiento de la incapacitación, con el único objetivo de proteger al anciano. Sin embargo, no en todos los casos es igual de necesario ni pertinente.

¿Cuándo procede la incapacitación judicial de un mayor?

La incapacitación judicial nace como un instrumento legal que busca proteger el bienestar, los intereses y el patrimonio personal del incapacitado. En el artículo 200 del Código Civil se señala que “son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma”.

Efectivamente, la avanzada edad a la que llegan hoy nuestros mayores hace que no sea extraño que aparezcan deterioros cognitivos graves o enfermedades importantes, como la demencia o el alzhéimer. Pero, en otros muchos supuestos, el deterioro no es tan claro.

Para discernir unos casos de otros, es importante tener en mente los dos conceptos que se citan en la ley: “persistentes” y “gobernarse por sí misma”. Así, solo en los casos en los que se aprecie persistencia en la enfermedad o en la deficiencia convendrá hablar de incapacitación.

Y, del mismo modo, únicamente existirá incapacitación si esa enfermedad o deficiencia es tan grave que impide al enfermo controlar su propia vida. En el resto de casos, no procedería la incapacitación judicial.

El procedimiento

La mayoría de las veces, los hijos u otros familiares de los ancianos inician el procedimiento de incapacitación judicial con el objetivo de proteger tanto a la propia persona como a su patrimonio. Sin embargo, en ocasiones las intenciones son otras.

En cualquier caso, lo que se ha de tener en mente es que no podrá existir incapacitación sin la consecuente sentencia judicial, pues existe la presunción de la capacidad de todas las personas, hasta que se demuestre lo contrario.

Es por ello que la solicitud de incapacitación de una persona mayor ha de estar motivada por un riesgo real que ponga en peligro la integridad o el patrimonio del anciano. Y ha de ser iniciada por el propio sujeto, por sus familiares más cercanos, por el Ministerio Fiscal o por cualquier profesional (sanitario, por ejemplo) que así lo considere oportuno.

Quien decida dar el paso, tendrá que presentar pruebas documentales que evidencien el estado deficiente del anciano. Por ejemplo, un informe médico. Durante el procedimiento, sus capacidades serán examinadas por un médico forense y se realizarán entrevistas al resto de su entorno.

La designación de un tutor

Si el juez, una vez dados todos los pasos, considera oportuna la incapacitación judicial, lo reflejará en la sentencia. En este mismo documento, es habitual que se incluya la designación de un tutor, que será la persona que velará por el cuidado del enfermo y de su patrimonio.

Será quien se responsabilizará de estar al tanto de todas las necesidades del anciano y de responder ante los distintos mecanismos de control que se prevén para esta figura jurídica.

Fuente original: La incapacitación judicial de personas mayores

¿Qué pasos tenemos que conocer para pedir una Incapacidad Laboral?

Pasos para pedir incapacidad laboral

Pasos a seguir en la solicitud de pensión por incapacidad laboral

En el artículo de hoy explicamos que pasos básicos tenemos que seguir para solicitar una incapacidad laboral, desde la decisión de solicitar una pensión de invalidez hasta el formulario que se ha de rellenar, dónde se ha de presentar y lo que ocurre una vez que se ha presentado la solicitud hasta que se produce la resolución del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS en adelante) por la que concede o deniega la prestación de incapacidad permanente.

Una vez terminado el proceso en vía administrativa solo queda acudir a los tribunales si no estamos conformes con la resolución del INSS. Llegados a este punto, lo mejor es ponerse en manos de abogados especialistas en incapacidades.

Como cuestión previa, tenemos que indicar que no solamente el trabajador puede solicitar la incapacidad, sino que existen otros sujetos que también pueden hacerlo:

  • Inspección de Trabajo
  • Entidad colaboradora
  • Servicio Público de Salud
  • INSS

En nuestro caso, supongamos que es el trabajador el que va a iniciar el proceso de invalidez porque considera que no puede seguir desarrollando su trabajo por las dolencias, enfermedades, etc. que padece.

Primeros pasos

Antes de solicitar la incapacidad permanente es necesario que el trabajador esté en situación de baja médica o sin realizar actividad laboral alguna, porque si está trabajando va a resultar muy difícil explicarle al médico evaluador que está incapacitado para su trabajo. Es algo puramente lógico pero no está de más recordarlo.

Es interesante, además, que si estamos siendo objeto de tratamiento de rehabilitación después de un accidente, o tenemos dispuesta una cirugía, etc. esperemos a saber cuáles son las secuelas que nos quedan. Si presentamos la solicitud de incapacidad antes de que se conozcan los resultados de la evolución de nuestras dolencias, nuevamente el médico evaluador nos puede denegar la solicitud de incapacidad en tanto en cuanto no han quedado fijadas las secuelas definitivas del accidente y perderemos un tiempo precioso por precipitarnos.

Supongamos entonces que ha terminado el proceso, la operación, etc. y que ahora sí nuestras secuelas están definidas claramente, del tipo que sea, aunque es posible que no estemos ya curados, el tratamiento puede terminar y seguimos incapacitados para realizar nuestro trabajo.

Por último y también muy importante, debemos recopilar todos los informes médicos que tengamos, tanto del médico de familia, del hospital, si fuimos a un médico privado también, etc., todo documento médico que tengamos debemos recuperarlo para poder presentar la solicitud.

Presentar la solicitud

Lo primero que tenemos que hacer es ir a la página de la seguridad social donde encontramos el modelo de solicitud de incapacidad permanente, puedes abrirla pinchando aquí. Se puede rellenar el pdf ahí mismo y luego imprimir la copia.

¿Dónde presento la solicitud de incapacidad permanente?

La solicitud de incapacidad permanente se presenta en cualquier centro de Atención e Información del Instituto Nacional de la Seguridad Social (CAISS en adelante). Solamente tenemos que buscar el CAISS de nuestra localidad para saber cuál es el más cercano. Os dejamos un enlace de los centros CAISS por provincias donde vienen los datos de cada uno de ellos.

Es importante pedir cita previa para no tener que hacer demasiadas colas y que nos atiendan en tiempo, un funcionario nos indicará si nos falta algún dato o documento y si está todo correcto le pondrá el sello de entrada a la solicitud y listo.

El tribunal médico

Una vez procesada nuestra solicitud el siguiente paso es el tribunal médico. En relación al tiempo que tienen para llamarnos para pasar por dicho tribunal no hay un plazo específico, lo único que podemos tener claro es que entre el plazo que se presenta la solicitud de incapacidad permanente y la fecha de la resolución no pueden pasar más de 135 días, en caso de que se supere ese plazo sin recibir contestación se puede entender desestimada por silencio administrativo y habría que interponer la correspondiente reclamación previa.

Se recibe una citación para ir a pasar el correspondiente reconocimiento médico, advirtiéndole de que en caso de no poder acudir el día de la cita o estar impedido para moverse debe comunicarlo con suficiente antelación al nº de teléfono que en la propia resolución debe venir.

Aquí ni que decir tiene que es fundamental acudir el día de la cita, si no asistimos sin mediar justa causa nuestra solicitud será desestimada sin más trámite.

La resolución

Una vez pasado el tribunal médico, el trabajador recibe una resolución en su domicilio en la que le comunican si le han concedido la pensión de invalidez, en qué grado, cuál es la cantidad a percibir, cuenta en la que se le va a ingresar, y plazo a partir del cual esa prestación puede ser revisada por mejoría o agravamiento.

También puede recibir una resolución por la que le comunican que su solicitud ha sido desestimada teniendo el plazo de 30 días para interponer el correspondiente recurso administrativo (reclamación previa) si no está conforme con la resolución.

Algo importante que tenemos que saber es que si nos deniegan la pensión o nos conceden una incapacidad total cuando creemos que nos pertenece una absoluta por ejemplo, también podemos recurrir esa decisión ante el Director Provincial del INSS.

En caso de que nuevamente sea desestimado el recurso, que será lo más probable, el último paso es acudir a la Jurisdicción Social y poner una demanda para allí intentar que el juez nos dé la razón y nos conceda la incapacidad.

Y estos son los pasos básicos sobre cómo pedir una pensión por incapacidad.

Fuente original: ¿Qué pasos tenemos que conocer para pedir una Incapacidad Laboral?